El leòn y el hombre
Un hombre de edad madura miraba, tranquilamente y calmo, un león que se dirigía velozmente a todo galope hacia otro hombre que hallàbase en el extremo opuesto al que encontràbase el primero, que era su hijo. Yo veía al primer hombre que no parecía estar preocupado ni asustado; porque su rostro expresaba, serenidad, ademàs una sutil sonrisa de perfil, (y tenia en sus ojos gafas), y supongo que conocía y adivinaba de antemano el final del sueño cuya interpretaciòn exacta no pude obtener. A toda prisa avanzaba el león hacia el segundo hombre de joven edad. En el sueño yo era un personaje testigo y espectador que observaba, de izquierda a derecha, como en un archivo de video la escena, de izquierda a derecha; es decir, de principio a fin. Me convertí en un personaje testigo cuando, ya sea telepàticamente ya sea verbalmente, le dije o intenté decir al primer hombre: haz algo, el león devorará a ese hombre; sin embargo este no se inmutó y nada expresò, no percibí reacción física visibl...